Grupo Cine Liberación

1966-1976ArgentinaTercer Cine, Cine militante, Cine anticapitalista, Cine-acción
El grupo surge en Argentina con la película seminal "La hora de los hornos" de Fernando “Pino” Solanas y Octavio Getino, film de 4 horas y 20 minutos producido entre 1966 y 1968, en plena dictadura militar liderada por Juan Carlos Onganía que duró de 1966 a 1973.
Biografía

Solanas y Getino fueron también los autores del manifiesto Hacia un tercer cine: apuntes y experiencias para el desarrollo de un cine de liberación en el Tercer Mundo, comprometido con la producción de un cine combativo con el imperialismo. El texto apareció publicado por primera vez en la revista cubana Tricontinental, vol.13, p. 120, octubre de 1969. Posteriormente, en 1971, publicaron el manifiesto Cine militante: una categoría interna del Tercer Cine con la intención de reforzar la función del cine como herramienta militante de adhesión al peronismo. 

El film La hora de los hornos constituye el punto de partida de una primera etapa del Grupo Cine Liberación y el regreso del peronismo al gobierno en 1973 supone el inicio de una segunda etapa que se cierra con el golpe de estado de 1976 y el exilio de algunos de los miembros del grupo. 

Junto a “Pino” Solanas y Octavio Getino, formaron parte del grupo Gerardo Vallejo y María Elena Massolo, esposa de Octavio Getino. Otros movimientos cinematográficos argentinos de la época como el Grupo Cine de la Base y los Realizadores de Mayo orbitaron en torno a Cine Liberación estableciendo frecuentes colaboraciones con Enrique y Nemesio Juárez, entre otros. 

Para el grupo, el cine era un medio para la resistencia frente a la dictadura, así como un proceso político liberador dirigido a la clase obrera como sujeto para la transformación revolucionaria en Argentina. En este sentido, el manifiesto “Hacia un Tercer Cine” se presenta como una declaración de intenciones en cuanto al contenido y la forma del cine revolucionario frente a un cine hegemónico que sólo transmitía aquello que el sistema le permitía (Solanas). Por ello, se oponen al llamado Primer Cine, que asociaban a la industria cinematográfica de Hollywood, definida como una cinematografía burguesa, un cine-espectáculo alienante, identificado con los intereses del imperialismo y el neocolonialismo. Y también al Segundo Cine, que abarcaba el “cine de autor", el "cine expresión", la "nouvelle vague" y el "cinema novo", al considerarlo reformista y apenas transformador. 

Por otro lado, influido por la guerra de liberación argelina y el guevarismo a través de Frantz Fanon y el Che, entre otros pensadores, el Grupo Cine Liberación sitúa el Tercer Cine en la lucha anti-imperialista de los pueblos del Tercer Mundo entendida como «la más gigantesca manifestación cultural, científica y artística de nuestra época, la gran posibilidad de construir a partir de cada pueblo una personalidad liberada, la descolonización de la cultura».*

A pesar de estar prohibida su proyección pública en Argentina hasta 1973, La hora de los hornos y los manifiestos de Cine Liberación adquirieron una importante proyección internacional entre 1968 y 1978, coincidiendo con el auge del cine político y militante en diversas partes del mundo.

*El film se puede visionar en esta web.

Metodología

Cine Liberación abrió un circuito alternativo formando las “Unidades Móviles de Cine Liberación” o grupos de difusión, con la finalidad de proyectar clandestinamente sus películas como material de discusión colectiva. Para el grupo, cada proyección era un “acto” catalizador de conciencia y acción política. Cuando La hora de los hornos iniciaba su proyección aparecía en pantalla la cita de Frantz Fanon: «Todo espectador es un cobarde o un traidor», buscando así revertir la figura del espectador en activista militante «llamado a modificar y ‘terminar’ la película, es decir, hacerla, construirla». La película incorporaba pausas e interrupciones para convocar un debate constructivo con los asistentes, quienes se identificaban con las luchas sociales que aparecían en pantalla. «Lo que importa no es la imagen fílmica, es el acto vivo que se abre en cada proyección. La posibilidad de una comunicación profunda entre los compañeros que son protagonistas de la lucha de liberación; aquellos que están sobre la pantalla y en la sala al mismo tiempo», decían sus autores.

La experiencia que buscaba el Tercer Cine no era pues filmar a los obreros en la fábrica o saliendo de las mismas, sino provocar que ellos mismos tomaran conciencia de su representación como agentes de cambio.

Filmografía

La hora de los hornos (1968), documental de 4 horas, realizado por Fernando Solanas y Octavio Getino.

La Paz (1968), cortometraje de contrainformación y agitación política dirigido por María Elena Massolo.

Cineinformes de la CGT (1968-1969), noticieros cinematográficos.

Ya es tiempo de violencia (1969), anónimo, producida por Enrique Juárez 

El camino hacia la muerte del Viejo Reales (1971), dirigida por Gerardo Vallejo.

Perón: La Revolución Justicialista (1971), largometraje documental

Perón: Actualización política (1971), largometraje documental

Doctrinaria para la toma del poder (1971), largometraje documental

Colaboraciones
Investigación realizada por Subtramas (Diego del Pozo, Montse Romaní y Virginia Villaplana)
Contacto distribución: INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales)